Singular Abogado de Boston
más sobre las aventuras de Duke, Aquí

Singular Abogado de Boston
más sobre las aventuras de Duke, Aquí

Primer descubrimiento, la Señorita Ray, empieza a estar involucrada en todo esto de una forma mucho más personal. Por lo visto, su segundo apellido, no es otro Que Hancock. Y con ello, llegan unas cartas. (ver Documentación)
La carta que nos llega es de un tal Henry Hancock diciendo que su padre está en peligro y que necesita de nuestra presencia en Escocia para poder investigar los hechos.
Así que decidimos que tenemos que ir a Invernes y luego a la ciudad de Cannich para poder encontrar a su padre que estaba trabajando en unas excavaciones arqueológicas. Con la carta, tambien nos llega un retrato de Hancock y su socio Adam Crisholm. Al Indagar en todo ello, encontramos un artículo en una revista geográfica local sobre sus investigaciones.
Todo esto ocurre el 13 de diciembre de 1929, y planeamos zarpar hacia el viejo continente el día 16 a las 17:00h, así que las navidades las pasaremos en Escocia.
Entretanto decidimos ir a Massachussetts conduciendo por la I-15 ya que es una carretera siniestra, llena de puentes y metida en las arboledas de nueva inglaterra donde pasaremos desapercibidos.
Cuando llegamos a la Universidad de Miskatonic, nos atiende El Dr. Richardson, Catedrático de ciencias ocultas. Esta noche la pasaremos en Arkham.
Richardson nos habla de la deidad de Nodens, uno de benigno a favor de los humanos y acepta hacer un trueque de dos libros sobre magia por el préstamo de una piedra estelar que se encuentra en la exposición del museo de su universidad.
Regresamos a Nueva York al día siguiente y a las cinco de la tarde, puntuales embarcamos hacia el viejo continente, no sin antes haber pasado a rendir homenaje a nuestro queridisimo abogado difunto señor Duke.
El barco en el que viajamos es el Ceres y su nombre hace justicia al tamaño de sus suites. Aunque aun estamos algo cansados y doloridos por las heridas del último tiroteo, intentamos ver si nos suena alguno de los viajeros en primera clase de los individuos que teníamos vistos de la logia, y parece que nadie nos está acompañando al viejo mundo. A pesar de haber un cóctel de bienvenida a bordo, decido declinar a favor de mi delicada salud, que a través de un agujero de bala, sigue supurando algo de pus e infección.
Todo transcurre con tranquilidad hasta que en medio de la noche del segundo día, nos despiertan unos tiroteos y desubrimos los restos de una de esas horrendas criaturas que se convierten en sal al abandonar por enésima vez su vida.
Nota del Autor: Los personajes aquí señalados son ficticios, y confundirlos con la realidad, no solo denotan una falta de buen gusto sino un sentido del humor y la ironía bastante mermado. El resto, como dijo Nietszche, es locura.
He despertado de un amargo sueño. Disco? Alguien dijo que teníamos undisco? Maldito iluso. Deberíamos terminar con estos zoquetes de guardaespaldas que nos rodean. Mucho músculo y poco seso. No tenemos ningún disco, sino tan solo una fotografía sepia y desgastada por las esquinas de ese disco. También puedo afirmar que antes de ver esa foto, ya me sonaba. Déjà vu? No creo. El resto de compañeros también parecen haber soñado con dicho objeto.
De repente, vuelvo a la realidad. ¡Estoy sangrando! Tengo que salir de aquí. Nos encontramos en la sede de una mirada al futuro y como no pensemos rápido y con claridad, el único futuro que nos queda será el que nos mirará a nosotros como se nos coman los gusanos.
Alrededor tengo seis cuerpos inertes. Uno es Duke. ¡Maldita seas abogado! ¿Tenias que ir muriendo semana si semana también? Esta vez no creo que haya nada que hacer, si te regresamos a la vida no serás más que un baboso frontalizado pues tus sesos están desparramados y goteando del cristal ahumado de la salita de estar. Todavía humean. Pero ya nada me recuerdan a ti ni tus lecciones magistrales de abogado colegiado.
Podría ser peor, sí, podría llegar la policía. Miro mi revolver, quedan dos balas, quito los casquillos y justo en el momento en que estoy recargando el tambor, portazo!
Me giro lentamente pues al sonido de ¡Alto, Policía! Sólo un loco se atrevería a seguir disparando con tantas bajas.
A primera vista no le reconozco. Su silueta se recorta a contraluz en el umbral de la puerta. Pero ese pelo engominado, algo más corto que el mío me suena. A medida que mis ojos se acostumbran al haz de luz, lo tengo más claro. ¡Teniente Logan! Qué sorpresa! No me mira ni un instante, su locura parece haber desaparecido por completo, alza el arma, me apunta,
me mira a los ojos y toda mi vida pasa en una décima de segundo por mis retinas.
Una décima de segundo que él aprovecha para desviar el brazo que empuña el hierro, apuntar a Brian Slim y abrir fuego sin piedad.
Mas sesos, más materia gris derramada y un zumbido que me recuerda que sigo vivo. Creo que voy a necesitar una explicación de lo sucedido. No entiendo nada. Pero sigo vivo. Me levanto como puedo, incluso, si no me falla la memoria, con la ayuda de Logan y nos introducimos en un automóvil abandonando el lugar y dirigiéndonos al Hospital de Lenox Hill en la calle 77
Nota del Autor: El autor advierte que todo el contenido de esta historia es ficticio y en ningún caso se refiere a personas reales.
Todo parece haber vuelto a la normalidad. Ni tan solo tengo pesadillas. Porqué diablos mi aparato no responde a mis súplicas lúbricas? Intento no pensar demasiado en ello. Lo superaré.
He oido decir que el Teniente Logan no anda muy bien de salud todavia. El no se ha recuperado así que decido ir a verle al hospital. Quería encarecidamente su muerte, pero quizás su locura y sufrimiento me harán todavía más feliz.
¿Y qué puede hacer un loco? Mucho daño, por supuesto. Por ello, decido escurrirle una navaja bien afilada en su bolsillo. Ah amigo! ya veremos como termina todo esto!
Con estos temas resueltos, y antes que ninguno de mis compañeros decida dar el paso, yo ya estoy en nueva york. Ciudad sucia y ruidosa, con un cielo azul al atardecer que no se repite en ningun otro lugar del mundo.
He tenido una entrevista con Mike Horner, el Jefe de estibadores de Nueva York. Un tio con fama de tener un rabo enorme, o muchos huevos, pero por lo que he podido comprobar con un sobrino delicioso. Mike me habla de un nuevo tipo de contrabando. Nada grande, pero últimamente han estado apareciendo unos objetos raros, aparentemente baratijas, pero muy avanzadas a nuestros tiempos. Las delicias de los coleccionistas y por supuesto, a precios desorbitados. Todos ellos parecen provenir del mismo sitio, unas citas semanales en una casita en las afueras de la ciudad bajo el pretexto de conferencias de “una mirada al futuro”.
Esto coincide completamente con la carta que escribió David Lee a Raul Duke. Lo curioso es la vinculación que se hacía entre Esta asociación y la Orden del crepúsculo de Plata y que en el fondo es lo que nos ha llevado a venir a la ciudad. Parece que lo que le preocupa a David Lee es el posible fraude bajo apariencia mística que se está llevando a cabo allí.
Decidimos ir a ver a David y ah amigo, cual es nuestra sorpresa cuando descubrimos que ha muerto. Pero todo lo que le rodea es raro, por así decirlo, el entierro es raro, las flores son raras y entre otras cosas, murió de una enfermedad rara. Ahorraré detalles, pero incluso el ataud era raro, porque a pesar de que todo el mundo afirmaba que no se trataba de una fiebre contagiosa, por alguna extraña razón, estaba envuelto en tela metálica y gasa estéril.
Con no demasiadas cosas más que hacer, y siendo un lunes por la mañana, muy pronto, decidimos que lo mejor que podemos hacer es disfrutar del desayuno de rosquillas que se dice y promociona que los de “una mirada al futuro” invitarán a los que asistan.
El lugar es bonito, una casita suburbana típica de nueva inglaterra, con su patio trasero y sus yardas de jardín en la parte delantera. Podemos observar que no somos los únicos en asistir, y al entrar al recibidor podemos oler ya el café recién hecho y el grasiento olor a rosquilla caliente.
Cual es nuestra sorpresa al ver al Señor Carl Stanford presidiendo la reunión. Este habla amistosamente con Gargamel y nos muestra como en unos estantes se exponen objetos traidos directamente del futuro y a la venta.
Un tal Ransdale Brown hace un discurso sobre como sacar beneficios del propio jardín. Interesante, sobretodo para aquellos que tienen un jardin. Para mí, una mierda, pues de mis tres macetas en la ventana que da al puerto, no voy a sacar nada.
Otro individuo está presente, Bryan Slim, que me habla de las reuniones mensuales donde Loftalus Black crea proezas sobrenaturales a través de las cuales logra traer del futuro estos objetos que hoy están a la venta. Este lleva un anillo de Rubies muy especial con un Aurum.
La reunión termina cuando por alguna razón desconocida los asistentes empiezan a tirotearnos con armas complejas y de gran precisión pero que no pueden con la sangre fría de un buen mafioso como yo. Ellos mueren menos Bryan Slim, al que hacemos cautivo y bueno, otro pequeño detalle, tendré que buscarme un nuevo abogado.
Nota del Autor: El autor advierte que todo el contenido de esta historia es ficticio y en ningún caso se refiere a personas reales.
Peligroso tiroteo en las afueras de Nueva York, el reputado abogado Raul duke ha fallecido acribillado, el Dr. Gargamel se debate entre la vida y la muerte, la Srta. Ray lleva un cabreo de narices con las dos intrepidas balas que se han atrevido a perforar la manga de su abrigo de marta y sus patalones de piel de camello respectivamente, cosa que curiosamente, parece
preocuparle más que las propias heridas que las balas han causado. Nuestro mafioso particular Ruggerio Aqua tambien ha sido malherido, si bien demostró su tenson y sangre fria eliminando a la mayoria de los sicarios “futuristas” que les agredieron.
Los nuevos miembros del grupo han sobrevivido valerosamente(al menos uno de ellos…) ha su primera experiencia con la muerte, la ladrona del grupo encontró un extraño disco de oro, el mismo disco que aparecia en las pesadillas de Raul Duke… inquietante…
El escoces siervo de dios decidió que las piernas sirven para correr y se dedicó a vaciar su petaca de Lagabullin 16 años mientras sus compañeros se liaban a balazos.
Todo terminó cuando Bryan Slim alzó las manos, NO ME MATEIS, ME RINDO!!!!
Mientras en el psiquiatrico de Boston, por la noche, un grito corta el sepulcral silencio, el Teniente Logan se incorpora, “Dios, otra pesadilla…, ese disco otra vez, tal vez aquellos malditos locos tuvieran razon y alguien esta realmente intentando destruir el mundo”, “me encuentro mejor”,”maldita sea ahora lo entiendo!!!…”
Nota del Autor: El autor advierte que todo el contenido de esta historia es ficticio y en ningún caso se refiere a personas reales.
13 de Diciembre de ¿2011?
Nos hemos puesto de acuerdo para asaltar la Orden. Excepto el Profesor, que sigue en la ambigüedad, todos estamos de acuerdo. Los matones que contrate y yo ya estamos en Boston y mientras tenemos la charla, en la que ultimamos todos los detalles, aparece el despistado doctor de la orden que estaba de parte nuestra. En contra de los deseos de Gargamel le explico nuestras intenciones y nuestro objetivo el Necronomicon; ha oído hablar de él y espera que no caiga en malas manos. Aqua quiere explorar el parque para encontrar las cavernas que se supone hay debajo de la mansión sede de la orden. Le auguro un fracaso, mucha suerte tendría que tener, aun así le asigno los matones ya que no podrían ayudarme en mi plan: entrar desde dentro con pocas sutilezas. El plan parece que va a costarme la vida y de alguna manera lo hizo, pero si hubiera muerto estaría aquí escribiendo esta historia…
Dejo a Gargamel con sus estudios, que no entenderé nunca, y que no parecen servirnos de nada… al menos hasta ahora. Más me servirá la automática y el revolver cuarenta y cinco que llevo, no hay registro, así que me escabullo hacia la zona prohibida. Esta vez voy al sótano, si la fortuna nos sonríe tarde o temprano me encontrare con Rey y Aqua, que deberían entrar por el extremo opuesto del complejo. Despacho a los guardias y afortunadamente la gente confunde los disparos con los fuegos artificiales de Halloween. Me han herido pero continuo, los guardias aparecen uno tras otro cada vez con menos aspecto humano, cada vez más demacrados, como si acabaran de resucitar… Lo estoy viendo todo ya todo negro, o rojo sangre. Parece que no podre aguantar mucho más cuando aparece el amigo doctor, al parecer ha reunido el valor suficiente para ayudarme. De gargamel no sé nada hasta después de unos momentos de reposo.
Aparece, visiblemente molesto por mi incursión, pero no puede sino seguir conmigo, entramos a una zona que parece una biblioteca secreta, pero hay algo extraño: los libros son más corrientes que la biblioteca común de la orden. Después de revolverlo todo encontramos un doble fondo con lo que hemos venido a buscar, un libro forrado del piel humana, escrito por Abdul Al-Hazred, llamado el árabe loco. El Necronomicon está en nuestras manos, hay que escapar de aquí.
Finalmente, abriéndonos paso por los cadáveres de los extraños guardias, encontramos a Aqua y a Rey y uno de los esbirros que se han abierto paso por los terribles guardias y descubierto que no son más que cadáveres resucitados; también han encontrado al desaparecido James Clark que al parecer ha sufrido idéntico proceso o iba a sufrirlo. Hay también una habitación donde se realiza el ritual: un pentagrama en el que hay escritas palabras que nunca entenderé, guarda el secreto de la inmortalidad codiciado por Rey, también hay unas sales que al parecer son rociadas sobre el cadáver del desdichado a resucitar y un almacén con los restos de gentes que son llamados simplemente “materia”, Gargamel como siempre pierde el tiempo descifrando la frase y recogiendo las sales cuando tendríamos que estar ya lejos de allí. En esos momentos aparecen Scott, y otros miembros de la orden, entre ellos el jefe de policía y su guardaespaldas, pero lo que viene detrás hace estremecer al mismo jefe. Una cohorte de cadáveres resucitados avanza hacia nosotros con ansia inmortal. Scott ríe y musita un hechizo, con mis últimas fuerzas disparo directo hacia esa horrible mueca. Poco después noto un agudo dolor en el pecho, un disparo pienso y bien dirigido, comienzo a caer herido de muerte. Este es el fin, antes de morir veo como Aqua y Rey acaban con Scott, y a Gargamel que musita – un poco más y acabare con esto, solo necesito un poco de tiempo para descifrar el hechizo y leerlo al revés. Espero que salgan de esta, para mi es demasiado tarde…
Sin embargo os preguntareis no es Duke el que está escribiendo estas líneas, cierto lo es y no es menos cierto que esa noche del 31 de octubre morí y volví a la vida, no lo creeréis pero es cierto, no fui salvado de las garras de la muerte, no: simple y llanamente ese día nos burlamos de ella. Al final los estudios de gargamel dieron su fruto y Scott y sus abominaciones están muertos y yo vivo, al menos lo parezco, ¡si claro!, ¡ha tomado usted demasiado alcohol! me dirán, si leen este diario, ¡al que parece usted muy aficionado!, pero en realidad, ¿cómo explican que me encuentre aquí aun entre ustedes?, si mientras lo leen, yo estoy en alguna parte metido en alguna de mis desventuras. Quizá ya no con Aqua o Rey, o quizás sí, probablemente acompañado de Gargamel en alguna fiesta. ¡Está usted loco en todo caso!, y eso, querido lector, no puedo negarlo del todo. Pero no se vayan todavía, tomándome por farsante, pues esta no fue la última de mis aventuras…
Autor: Miguel Martínez
Nota del Autor: El autor advierte que todo el contenido de esta historia es ficticio y en ningún caso se refiere a personas reales.
Es uno de noviembre, dia de Halloween. Se celebran todos los santos en mi tierra natal por estas fechas. Es un dia triste, y de tan triste festivo. Decidí dejar al grupo y un dia como hoy, que debería estar festejando, me encuentro delante de mi escritorio frente a una montaña de facturas y albaranes. Suena la puerta. Tres veces y un repique. Una vieja contraseña para no alarmarme. Duke tiene que estar aquí, ¿qué querrá?
Al Abrir la puerta me llevo una sorpresa. No se trata de Duke, sino de Gargamel y ha osado venir a verme al trabajo… y con la contraseña de viejos amigos de Duke.
Me habla una vez más del libro y bueno, digamos que logra convencerme para regresar al grupo. Ese libro tenemos que robarlo así que regresamos a la casa de la Señorita Ray donde se une a nosotros el Señor Edward Colt que, gracias a dios, recuerda a nuestros compañeros que nuestro enemigo en común es la Orden del Crepúsculo de Plata. Tambien nos comenta que Stamford corre estos dias por la Logia y que deberíamos andarnos con cuidado ya que aunque aparentemente creamos que Scott sea el lider, lo tiene más números de ser Stamford.
Con un par de Matones y la señorita Ray vestida en ropas mucho más cómodas que las que nos tiene habituados, andamos al Parque cuando anochece. Casi por milagro encontramos una entrada a una gruta natural que muy pronto se convierte en un túnel de lo que parecen unas catacumbas ciertamente muy antiguas.
Adentrándonos en la oscuridad y las profundidades de uno de los cerros de Boston alcanzamos una pequeña sala con un mural y una puerta protegidas por dos criaturas humanoides que la vigilan. El mural cubre toda la pared y depicta un paisaje desolador digno de la imaginación de un niño escuchando sintonía 93.2 a media noche “cuentos de la cripta”. Aunque no seamos ya niños, creo que todos hemos podido sentir ese escalofrío recorriendo nuestras espinas dorsales.
Terminamos con esas criaturas y del cadaver solo quedan unas cenizas. Rara forma de morir, pero más rara era la forma de vivir, pues puedo ver como su piel es arrugada y reseca, como si de una vieja cantimplora en deshuso hecha de vejiga de vaca se tratara, como aquellas piamontesas con las que jugabamos e ibamos de excursión cuando era niño. Simplemente, es como si llevaran mucho tiempo muerto, se hubieran resecado y recientmente hubiesen regresado a la vida.
Nota del Autor: El autor advierte que todo el contenido de esta historia es ficticio y en nigun caso se refiere a personas reales.
12 de Nobiembre de 1928
Ha llegado el dia hoy nos “uniremos” a la logia yo mas bien me infiltrare en ella. El dia de la iniciación nos reciben como siempre con amabilidad, nos hacen ponernos un extraño traje y descubren la automatica que llevaba escondida.
No hay problema la entrego y nos llevan a una oscura sala. Lo que sucede alli es espeluznante, todo esta a oscuras y lleno de gentes que no puedo ver reconozco la voz de Scott parece salida del mas alla y la poca iluminación que hay, unas velas, se apaga cuando dice -el mundo esta sumido en la oscuridad, pero nuestra orden le traera la luz… las velas se inflaman un truco o ese fuego le obecece me inclino por lo segundo.
Hablan con el profesor parece encantado con todo le hacen hacer unos juramentos, entonces se dirige a mi “prometes” no revelar los secretos de la orden. Curioso hasta ahora eran juramentos, -Prometo digo yo, -Juras, se da cuenta de su error no causar ningun mal a los miembros de la orden -Juro.
Me preguntan que espero de la orden y que voy a proporcionarle, información respondo a las dos preguntas. Y me dispongo a buscarla: me escabullo y encuentro una cortina que tapa un pasadizo con escaleras que suben a la planta abandonada y una puerta al exterior, subo las escaleras y descubro varias salas parecen como laboratorios o salas de rituales de brujeria, una no posee ningun angulo como si no fuera conveniente que los hubiera hay escrita la palabra Magus parece una alusión a el grado de mago de la orden. Otra es como una sala de iniciación con una cortina que descorro en ella veo un camino que lleva a una puerta de plata con hombres recoriendolo hay una inscripción Guardianes de la Puerta de plata curioso parece que hay grados superiores y extraños en esta orden. Vuelvo no me atrevo a mas por ahora, paso la noche socilizando, bebiendo y fumando en la orden quiero descubrir si se fian de mi despues de mi incursión parece que no toman ninguna medida asi que salgo encuentro a Aqua escondido en el maletero de un coche que conduce Rita Rey disfrazada de chofer les hablo con algo de sorna por su pinta y mi estado etilico. Rey me habla de algo que quiere que investigue al parecer Sctott ha adquirido un ejemplar de un siniestro libro el Necronomicon o libro de los nombres muertos. Ahora necesito unos tipos discretos y resueltos que me den tiempo un descapotable muy rapido… y mucha audacia, voy a conseguir ese libro lo que ocurra despues nadie puede saberlo, creo que puedo confiar en Aqua es de mi calaña ¿pero? ¿cuales son las intenciones de Rey? y ¿aguantara Gargamel su sed de “conocimientos”? ¿adonde nos lleva todo esto?.
Autor: Miguel Martínez
Nota del Autor: El autor advierte que todo el contenido de esta historia es ficticio y en nigun caso se refiere a personas reales.
Estoy intentando unir cabos y no puedo. Es cierto que hay muchas cosas que parecen estar relacionadas entre sí y que el centro de todo ello es una logia, una secta, que lo controla todo y que a su vez pretende controlar todo el poder del universo.
Está el hecho de ese Scott, demasiado sospechosamente parecido al Scott de los cuentos para no dejar dormir de los niños de Boston. ¡Exacto! esa es la motivación de la Señora Rey. Confundir eterna juventud con Inmortalidad es fácil. ¿Pero acaso no se da cuenta que no son lo mismo? Ella sabrá. Cuando con mil años a su espalda se mire en el espejo y vea a una decrépita vieja reseca y polvorienta, se dará cuenta de su error. Y será irremendable!
Cierro los ojos y puedo ver los campos y marismas que había en esta llanura que ahora es la ciudad de Boston. Algún cerro por aqúi, alguna colina por allá, y en medio de todas ellas, una pequeña edificación, de madera, algo suntuosa por se una granja, pero de madera, como todas las construcciones de nueva inglaterra. He leido que allí es donde se practicaban las orgías mágicas de ese brujo Scott que fue quemado, y que en su subsuelo había todo un entramado de galerías y algo así como catacumbas.
Una idea.
Acaso esos pasillos siguen ahi? imposible… o no. Boston no tiene transporte subterraneo ni ha sufrido desastres naturales graves. Puede que aquello siga ahí. Hago una nota mental al respeto. Habrá que investigar cerca de la logia a ver si hay alguna irregularidad del terreno o construcción antigua que nos pueda brindar acceso a esa red y de Ahi, al edificio prohibido.
El día de la iniciación, la Señorita Ray decide acudir al sitio, disfrazada de chofer. Yo, por si a nuestros compañeros les ocurriera algo, me escondo en el maletero pero pasan 8 horas y no ocurre nada.
Al final de la noche, el impresentable de Gargamel, deja la logia, y en lugar de acudir a nosotros y darnos explicaciones de lo ahi ocurrido ¡con lo que estábamos sufriendo! deja atras a nuestro abogado Duke borracho en el edificio y se larga en taxi. Cada vez sospecho
más que no es dueño de si mismo y está bajo las órdenes de la Orden.
Ante esas prerrogativas, anuncio a la señora Ray mi abandono de los exploradores. Ni me siento en confianza, ni parece que sean conscientes del peligro que corremos todos. Decido ir a dormir y volver a mi rutina diaria habitual. Sin embargo, pronto tendré una pequeña reunión con nuestra contratadora en el antro portuario donde, por cierto, no pago llamado el tatuaje del marinero.
Nota del Autor: El autor advierte que todo el contenido de esta historia es ficticio y en nigun caso se refiere a personas reales.