Cruzando el Atlántico (4)

Tras las accidentadas navidades que nuestros aguerridos aventureros han pasado en el mar, sin agua, ni comida, ni perrito que les ladre, acompañados de la siempre entrañable y reconfortante lectura del necronomicon y en un estado mental deplorable a dia 29 de diciembre de 1928 se encuentran en la ciudad de Inverness(escocia) donde son interrogados por la policia al llegar, tan solo la fama y persuasión de la Srta. Ray(acompañado por su generoso escote…) consiguen desviar atencion del Inspector Liam MacDougall sobre porqué los unicos supervivientes del teorico accidente del Ceres(el transatlantico de primera en el que viajaban) van armados hasta los dientes i enloquecidos. Tras este desagradable tramite se encuentran sin posesiones ni ropa tan solo con el dinero en efectivo que llevaban encima en una ciudad desconocida, deciden por tanto presentarse en casa de Jacob Hancock, el hijo del Sr. Hancock, quien les atiende gustosamente, pero de nuevo es asesinado utilizando un pequeño dardo envenenado, Ruggerio consigue identificar a Belphagor un reputado criminal en busca y captura en UK y con precio puesto a su cabeza, tras esta informacion consiguen las llaves de casa del Sr. Hancock, logran tambien enterarse sobre la excavacion que este ultimo estaba realizando en el lago, los jugadores por tanto deciden equiparse debidamente y se dirigen en dos coches direccion a Cannich….
Que peligros les esperaran en esta pequeña aldea pesquera? podran encontrar al Sr. Hancock?

todo estoy mucho mas en nuestro próximo episodio de “corre Patxi corre que este bicho es muy grande…”

 

Nota del Autor: Se trata de una obra ficticia, y no inspirada en personajes reales. ¿lo captais?

Cruzando el Atlántico (2)

Magnífico marisco nos espera en el banquete de primera clase de nuestro buque. Nadie diría que hace ya cuatro días que zarpamos y que los manjares que se nos presentan o bien son congelados o bien provienen de unas reservas exquisitas de la cocina del navío.

Mientras disfrutamos de los camarones montados en una copa y acompañados de salsa rosa con un toque de Worcester, un pequeño chavalín, de no más de dieciséis años viene a saludarnos a la mesa. Dice llamarse de nombre John Standford, y no tener ningún parentesco con Carl Standford, el que parece ser nuestro archienemigo.

Nos ofrece una invitación para cenar con él y con su abuelo, que por lo que parece es ciego y huele a incienso.  Es el árabe que vimos la otra noche y nos invitará a una copa de vino y a ojear sus viejos libros que guarda en el camarote.

Por la noche, saltándonos todo protocolo de buen investigador para salvar su vida, nos presentamos en su camarote (el mismo que intenté bloquear y del que sospechábamos provenía el esbirro zombi).

Pronto la conversación se desvía hacia la Logia pero ambos afirman desconocer quién es Carl Standford. Su rabia empieza a crecer y nos acusa de haber causado la ruina de la Logia en Boston y la chapuza explosiva de la sede de Mirada al Futuro. Así que lo que al principio son venas en su frente y ojos blancuzcos de invidente histérico, pronto se convierte en tentáculos grasientos y ventosas humedecidas.

Uno de mis compañeros exclama “Es una encarnación de Nyarlathotep!” a lo que el monstruo contesta que fue el mismo quien organizó el grupo de mirada al futuro.

Nos ataca con esos tentáculos mientras empezamos a temblar de miedo e intentamos huir.

Nota del Autor: Los personajes aquí señalados son ficticios, y confundirlos con la realidad, no solo denotan una falta de buen gusto sino un sentido del humor y la ironía bastante mermado. El resto, como dijo Nietszche, es locura.

Cruzando el Atlántico

Este crucero empieza a ser más movidito de lo normal. Después del tiroteo y comprobar que no hay un cuerpo muerto sino unos restos de sal, de color blanco grisáceo, los recojo con un periódico y los lanzo al viento y a la inmensidad de la mar. Adiós querido enemigo. Había dormido una par de horas, y la verdad, mi cuerpo necesitaba más sueño, así que me recluyo otra vez en mi camarote de ventanales amplios y me relajo otra vez en la cama al ligero zumbido del motor diesel que ronronea en la lejana panza del buque.
A las tres y media de la madrugada llaman a la puerta. Primero unos toques suaves, confundidos en los sonidos de mis sueños y luego un repicar más fuerte y estridente que termina despejándome. Se trata del teniente Logan y viene con el pretexto de creer haber encontrado al responsable de nuestro enemigo zombi que la brisa se llevó. Así que vamos hasta la puerta del camarote del supuesto responsable, y para asegurarnos que no envíe ningún nuevo monstruo a nuestra caza, atranco la puerta con una vieja, y probablemente inútil técnica de pandillero juvenil.
Unas horas de sueño más tarde y varías millas marítimas más cerca de nuestro destino en Europa, nos despertamos y vamos a desayunar. Al pasar por la puerta que decidimos atascar la noche anterior, vemos como de la triquiñuela hecha con miga de pan, no queda ni rastro. Malditos, lograron escapar.
En el desayuno, la Señorita Ray y yo, Ruggerio Acqua, disfrutamos de unas maravillosas tortas inglesas y café americano con la compañía de Norman, un empresario supuestamente amigo de Hancock. Dice Norman también dirigirse a Inverness, lo que resulta una extraña coincidencia pues si lo que dice es cierto, nos acompañaran el resto de nuestro camino.
Cuando empezamos a intimar en cuestiones familiares y de negocios, la Esposa de Norman parece ponerse más nerviosa, lo que aprovecho para ponerla a prueba, así que sutilmente le dejo caer mi taza de té encima para poder ver así en qué camarote se alojan.
El resto del día pasa sin ningún otro tipo de incidencias. Sin embargo esta pareja, no huelen demasiado bien. Podrían ser unos estafadores que se alojan en la clase turista, concretamente en el camarote numero 38 y no parecen ser naca sinceros al decir que conocen a Hancock como amigo. Obtenemos también la promesa del capitán de mostrarnos todo el buque y sus dependencias en caso de que se lo solicitaramos.

Nota del Autor: Los personajes aquí señalados son ficticios, y confundirlos con la realidad, no solo denotan una falta de buen gusto sino un sentido del humor y la ironía bastante mermado. El resto, como dijo Nietszche, es locura.

Apuntando a Cannich

Primer descubrimiento, la Señorita Ray, empieza a estar involucrada en todo esto de una forma mucho más personal. Por lo visto, su segundo apellido, no es otro Que Hancock. Y con ello, llegan unas cartas. (ver Documentación)

La carta que nos llega es de un tal Henry Hancock diciendo que su padre está en peligro y que necesita de nuestra presencia en Escocia para poder investigar los hechos.

Así que decidimos que tenemos que ir a Invernes y luego a la ciudad de Cannich para poder encontrar a su padre que estaba trabajando en unas excavaciones arqueológicas. Con la carta, tambien nos llega un retrato de Hancock y su socio Adam Crisholm. Al Indagar en todo ello, encontramos un artículo en una revista geográfica local sobre sus investigaciones.

Todo esto ocurre el 13 de diciembre de 1929, y planeamos zarpar hacia el viejo continente el día 16 a las 17:00h, así que las navidades las pasaremos en Escocia.

Entretanto decidimos ir a Massachussetts conduciendo por la I-15 ya que es una carretera siniestra, llena de puentes y metida en las arboledas de nueva inglaterra donde pasaremos desapercibidos.

Cuando llegamos a la Universidad de Miskatonic, nos atiende El Dr. Richardson, Catedrático de ciencias ocultas. Esta noche la pasaremos en Arkham.

Richardson nos habla de la deidad de Nodens, uno de benigno a favor de los humanos y acepta hacer un trueque de dos libros sobre magia por el préstamo de una piedra estelar que se encuentra en la exposición del museo de su universidad.

Regresamos a Nueva York al día siguiente y a las cinco de la tarde, puntuales embarcamos hacia el viejo continente, no sin antes haber pasado a rendir homenaje a nuestro queridisimo abogado difunto señor Duke.

El barco en el que viajamos es el Ceres y su nombre hace justicia al tamaño de sus suites. Aunque aun estamos algo cansados y doloridos por las heridas del último tiroteo, intentamos ver si nos suena alguno de los viajeros en primera clase de los individuos que teníamos vistos de la logia, y parece que nadie nos está acompañando al viejo mundo. A pesar de haber un cóctel de bienvenida a bordo, decido declinar a favor de mi delicada salud, que a través de un agujero de bala, sigue supurando algo de pus e infección.

Todo transcurre con tranquilidad hasta que en medio de la noche del segundo día, nos despiertan unos tiroteos y desubrimos los restos de una de esas horrendas criaturas que se convierten en sal al abandonar por enésima vez su vida.

Nota del Autor: Los personajes aquí señalados son ficticios, y confundirlos con la realidad, no solo denotan una falta de buen gusto sino un sentido del humor y la ironía bastante mermado. El resto, como dijo Nietszche, es locura.

Noticias en Nueva York

Peligroso tiroteo en las afueras de Nueva York, el reputado abogado Raul duke ha fallecido acribillado, el Dr. Gargamel se debate entre la vida y la muerte, la Srta. Ray lleva un cabreo de narices con las dos intrepidas balas que se han atrevido a perforar la manga de su abrigo de marta y sus patalones de piel de camello respectivamente, cosa que curiosamente, parece preocuparle más que las propias heridas que las balas han causado. Nuestro mafioso particular Ruggerio Aqua tambien ha sido malherido, si bien demostró su tenson y sangre fria eliminando a la mayoria de los sicarios “futuristas” que les agredieron.
Los nuevos miembros del grupo han sobrevivido valerosamente(al menos uno de ellos…) ha su primera experiencia con la muerte, la ladrona del grupo encontró un extraño disco de oro, el mismo disco que aparecia en las pesadillas de Raul Duke… inquietante…
El escoces siervo de dios decidió que las piernas sirven para correr y se dedicó a vaciar su petaca de Lagabullin 16 años mientras sus compañeros se liaban a balazos.

Todo terminó cuando Bryan Slim alzó las manos, NO ME MATEIS, ME RINDO!!!!

Mientras en el psiquiatrico de Boston, por la noche, un grito corta el sepulcral silencio, el Teniente Logan se incorpora, “Dios, otra pesadilla…, ese disco otra vez, tal vez aquellos malditos locos tuvieran razon y alguien esta realmente intentando destruir el mundo”, “me encuentro mejor”,”maldita sea ahora lo entiendo!!!…”

Nota del Autor: El autor advierte que todo el contenido de esta historia es ficticio y en ningún caso se refiere a personas reales.

El Asunto de la Orden parte 4 y final “Entrevista con La Muerte”

13 de Diciembre de ¿2011?
Nos hemos puesto de acuerdo para asaltar la Orden. Excepto el Profesor, que sigue en la ambigüedad, todos estamos de acuerdo. Los matones que contrate y yo ya estamos en Boston y mientras tenemos la charla, en la que ultimamos todos los detalles, aparece el despistado doctor de la orden que estaba de parte nuestra. En contra de los deseos de Gargamel le explico nuestras intenciones y nuestro objetivo el Necronomicon; ha oído hablar de él y espera que no caiga en malas manos. Aqua quiere explorar el parque para encontrar las cavernas que se supone hay debajo de la mansión sede de la orden. Le auguro un fracaso, mucha suerte tendría que tener, aun así le asigno los matones ya que no podrían ayudarme en mi plan: entrar desde dentro con pocas sutilezas. El plan parece que va a costarme la vida y de alguna manera lo hizo, pero si hubiera muerto estaría aquí escribiendo esta historia…
Dejo a Gargamel con sus estudios, que no entenderé nunca, y que no parecen servirnos de nada… al menos hasta ahora. Más me servirá la automática y el revolver cuarenta y cinco que llevo, no hay registro, así que me escabullo hacia la zona prohibida. Esta vez voy al sótano, si la fortuna nos sonríe tarde o temprano me encontrare con Rey y Aqua, que deberían entrar por el extremo opuesto del complejo. Despacho a los guardias y afortunadamente la gente confunde los disparos con los fuegos artificiales de Halloween. Me han herido pero continuo, los guardias aparecen uno tras otro cada vez con menos aspecto humano, cada vez más demacrados, como si acabaran de resucitar… Lo estoy viendo todo ya todo negro, o rojo sangre. Parece que no podre aguantar mucho más cuando aparece el amigo doctor, al parecer ha reunido el valor suficiente para ayudarme. De gargamel no sé nada hasta después de unos momentos de reposo.
Aparece, visiblemente molesto por mi incursión, pero no puede sino seguir conmigo, entramos a una zona que parece una biblioteca secreta, pero hay algo extraño: los libros son más corrientes que la biblioteca común de la orden. Después de revolverlo todo encontramos un doble fondo con lo que hemos venido a buscar, un libro forrado del piel humana, escrito por Abdul Al-Hazred, llamado el árabe loco. El Necronomicon está en nuestras manos, hay que escapar de aquí.
Finalmente, abriéndonos paso por los cadáveres de los extraños guardias, encontramos a Aqua y a Rey y uno de los esbirros que se han abierto paso por los terribles guardias y descubierto que no son más que cadáveres resucitados; también han encontrado al desaparecido James Clark que al parecer ha sufrido idéntico proceso o iba a sufrirlo. Hay también una habitación donde se realiza el ritual: un pentagrama en el que hay escritas palabras que nunca entenderé, guarda el secreto de la inmortalidad codiciado por Rey, también hay unas sales que al parecer son rociadas sobre el cadáver del desdichado a resucitar y un almacén con los restos de gentes que son llamados simplemente “materia”, Gargamel como siempre pierde el tiempo descifrando la frase y recogiendo las sales cuando tendríamos que estar ya lejos de allí. En esos momentos aparecen Scott, y otros miembros de la orden, entre ellos el jefe de policía y su guardaespaldas, pero lo que viene detrás hace estremecer al mismo jefe. Una cohorte de cadáveres resucitados avanza hacia nosotros con ansia inmortal. Scott ríe y musita un hechizo, con mis últimas fuerzas disparo directo hacia esa horrible mueca. Poco después noto un agudo dolor en el pecho, un disparo pienso y bien dirigido, comienzo a caer herido de muerte. Este es el fin, antes de morir veo como Aqua y Rey acaban con Scott, y a Gargamel que musita – un poco más y acabare con esto, solo necesito un poco de tiempo para descifrar el hechizo y leerlo al revés. Espero que salgan de esta, para mi es demasiado tarde…
Sin embargo os preguntareis no es Duke el que está escribiendo estas líneas, cierto lo es y no es menos cierto que esa noche del 31 de octubre morí y volví a la vida, no lo creeréis pero es cierto, no fui salvado de las garras de la muerte, no: simple y llanamente ese día nos burlamos de ella. Al final los estudios de gargamel dieron su fruto y Scott y sus abominaciones están muertos y yo vivo, al menos lo parezco, ¡si claro!, ¡ha tomado usted demasiado alcohol! me dirán, si leen este diario, ¡al que parece usted muy aficionado!, pero en realidad, ¿cómo explican que me encuentre aquí aun entre ustedes?, si mientras lo leen, yo estoy en alguna parte metido en alguna de mis desventuras. Quizá ya no con Aqua o Rey, o quizás sí, probablemente acompañado de Gargamel en alguna fiesta. ¡Está usted loco en todo caso!, y eso, querido lector, no puedo negarlo del todo. Pero no se vayan todavía, tomándome por farsante, pues esta no fue la última de mis aventuras…
Autor: Miguel Martínez
Nota del Autor: El autor advierte que todo el contenido de esta historia es ficticio y en ningún caso se refiere a personas reales.

Dia de Halloween

Es uno de noviembre, dia de Halloween. Se celebran todos los santos en mi tierra natal por estas fechas. Es un dia triste, y de tan triste festivo. Decidí dejar al grupo y un dia como hoy, que debería estar festejando, me encuentro delante de mi escritorio frente a una montaña de facturas y albaranes. Suena la puerta. Tres veces y un repique. Una vieja contraseña para no alarmarme. Duke tiene que estar aquí, ¿qué querrá?

Al Abrir la puerta me llevo una sorpresa. No se trata de Duke, sino de Gargamel y ha osado venir a verme al trabajo… y con la contraseña de viejos amigos de Duke.

Me habla una vez más del libro y bueno, digamos que logra convencerme para regresar al grupo. Ese libro tenemos que robarlo así que regresamos a la casa de la Señorita Ray donde se une a nosotros el Señor Edward Colt que, gracias a dios, recuerda a nuestros compañeros que nuestro enemigo en común es la Orden del Crepúsculo de Plata. Tambien nos comenta que Stamford corre estos dias por la Logia y que deberíamos andarnos con cuidado ya que aunque aparentemente creamos que Scott sea el lider, lo tiene más números de ser Stamford.

Con un par de Matones y la señorita Ray vestida en ropas mucho más cómodas que las que nos tiene habituados, andamos al Parque cuando anochece. Casi por milagro encontramos una entrada a una gruta natural que muy pronto se convierte en un túnel de lo que parecen unas catacumbas ciertamente muy antiguas.

Adentrándonos en la oscuridad y las profundidades de uno de los cerros de Boston alcanzamos una pequeña sala con un mural y una puerta protegidas por dos criaturas humanoides que la vigilan. El mural cubre toda la pared y depicta un paisaje desolador digno de la imaginación de un niño escuchando sintonía 93.2 a media noche “cuentos de la cripta”. Aunque no seamos ya niños, creo que todos hemos podido sentir ese escalofrío recorriendo nuestras espinas dorsales.

Terminamos con esas criaturas y del cadaver solo quedan unas cenizas. Rara forma de morir, pero más rara era la forma de vivir, pues puedo ver como su piel es arrugada y reseca, como si de una vieja cantimplora en deshuso  hecha de vejiga de vaca se tratara, como aquellas piamontesas con las que jugabamos e ibamos de excursión cuando era niño. Simplemente, es como si llevaran mucho tiempo muerto, se hubieran resecado y recientmente hubiesen regresado a la vida.

Nota del Autor: El autor advierte que todo el contenido de esta historia es ficticio y en nigun caso se refiere a personas reales.

Café o Agua Sucia

La luz de la tarde empezaba a enfriar las encalcinadas paredes de los locales del puerto. Las puestas de sol, en Boston, no son agradables. El sol, nunca ilumina los últimos minutos de café y las colinas enfrían todavía más las brisas que provienen del oceano atlántico. Huele a pescado rancio, salitre, sudor y demasiado a menudo a heces humanas y a sexo. O a todo junto que es lo mismo que decir que cuando los enfermos estibadores y marineros se encuentran, o bien se pelean o bien fornican como animales desesperados. A veces incluso, las prostitutas de la calle 32 deciden bajar hasta el puerto para dejarse encular tambien y ganar unos dólares.

Mi lugar de trabajo. Me aprovecho de esta púrria y esta púrria me dá de comer. El lugar perfecto para intimidar a la señora Ray y comentarle mis planes de futuro.

El lugar escogido lo tiene todo. Mugre en las paredes, un sólo baño (nadie nunca supuso que ahí acudirían mujeres), vasos de cristal desgastados y opacos por el tiempo, bancos raidos y de madera verde descascarillada, marineros tatuados, y eso sí, el café más fresco de Boston pues es donde los estibadores cogen fuerzas durante sus largas jornadas de trabajo.

La Señorita Ray no parecia estar afectada por todo lo que la envolvía. Yo me divertía enormemente viendo como había conseguido traerla hasta aquí, pero su pasividad ante la mugre, la mirada insaciable de esos hombres y el desesperante olor no la conmovió.

¿Es tan fuerte esa voluntad de lograr esa fuente de la juventud eterna? ¿Acaso no se supone que alguien como ella debería horrorizarse tansolo con la mención de la palabra cucaracha?

Estuvimos hablado durant un buen rato. Las luces de fuera del local se encendieron y el mesero colocó una vela en cada una de las mesas de madera que grasientas y desgastadas llenaban la habitación.

Ray me habló con tranquilidad. Ella misma parecía estar en otra órbita, en otra galaxia, absorvida por la devoción de alguien que habla de un tema del que le depende la vida, pero con la frivolidad de un maestro de párvulos aleccionando a sus pupilos.

Debo admitir que logró convencerme. No es la falta de motivaciones en esta vida lo que me mueve, pero aunque tambien considere a Ray algo loca por sus aspiraciones personales, no logré ver en ella ningun atisbo de maldad. Es inocente, como los niños. Quizás sea por ello que confío en ella.

Nota del Autor: El autor advierte que todo el contenido de esta historia es ficticio y en nigun caso se refiere a personas reales.

La granja de Boston

Estoy intentando unir cabos y no puedo. Es cierto que hay muchas cosas que parecen estar relacionadas entre sí y que el centro de todo ello es una logia, una secta, que lo controla todo y que a su vez pretende controlar todo el poder del universo.

Está el hecho de ese Scott, demasiado sospechosamente parecido al Scott de los cuentos para no dejar dormir de los niños de Boston. ¡Exacto! esa es la motivación de la Señora Rey. Confundir eterna juventud con Inmortalidad es fácil. ¿Pero acaso no se da cuenta que no son lo mismo? Ella sabrá. Cuando con mil años a su espalda se mire en el espejo y vea a una decrépita vieja reseca y polvorienta, se dará cuenta de su error. Y será irremendable!

Cierro los ojos y puedo ver los campos y marismas que había en esta llanura que ahora es la ciudad de Boston. Algún cerro por aqúi, alguna colina por allá, y en medio de todas ellas, una pequeña edificación, de madera, algo suntuosa por se una granja, pero de madera, como todas las construcciones de nueva inglaterra. He leido que allí es donde se practicaban las orgías mágicas de ese brujo Scott que fue quemado, y que en su subsuelo había todo un entramado de galerías y algo así como catacumbas.

Una idea.

Acaso esos pasillos siguen ahi? imposible… o no. Boston no tiene transporte subterraneo ni ha sufrido desastres naturales graves. Puede que aquello siga ahí. Hago una nota mental al respeto. Habrá que investigar cerca de la logia a ver si hay alguna irregularidad del terreno o construcción antigua que nos pueda brindar acceso a esa red y de Ahi, al edificio prohibido.

El día de la iniciación, la Señorita Ray decide acudir al sitio, disfrazada de chofer. Yo, por si a nuestros compañeros les ocurriera algo, me escondo en el maletero pero pasan 8 horas y no ocurre nada.

Al final de la noche, el impresentable de Gargamel, deja la logia, y en lugar de acudir a nosotros y darnos explicaciones de lo ahi ocurrido ¡con lo que estábamos sufriendo! deja atras a nuestro abogado Duke borracho en el edificio y se larga en taxi. Cada vez sospecho más que no es dueño de si mismo y está bajo las órdenes de la Orden.

Ante esas prerrogativas, anuncio a la señora Ray mi abandono de los exploradores. Ni me siento en confianza, ni parece que sean conscientes del peligro que corremos todos. Decido ir a dormir y volver a mi rutina diaria habitual. Sin embargo, pronto tendré una pequeña reunión con nuestra contratadora en el antro portuario donde, por cierto, no pago llamado el tatuaje del marinero.

 

Nota del Autor: El autor advierte que todo el contenido de esta historia es ficticio y en nigun caso se refiere a personas reales.