Catecismo de los Caballeros del Vacío Exterior

“Aún no conocéis a los Verdaderos Dioses. Todo lo que sabéis es mentira. los Primigenios son los gobernantes del Universo; Ellos y otros de los que aún no habéis oído hablar serán los objetos de vuestra adulación, vuestra emulación y vuestro amor eterno.
Sois los afortunados. Puede que llegue la hora, si entregáis vuestra devoción desinteresada, en que adoréis en persona en los templos de R’lyeh, cuya gloria está más allá de vuestra comprensión”

—Extracto del Catecismo de los caballeros del vacío exterior

Una sociedad sin solución

Cada vez lo veo más claro. Este mundo no es normal, es mun mundo corrupto. Pero no corrupto como yo, que me salto alguna norma para hacer favores, y para hacermelos a mi mismo. Este mundo está corrupto en su totalidad. Pienso en soluciones, en esta sociedad y como podría mejorarla. ¿Soy acaso un idealista? No. El mundo me hizo cruel y aunque crean que estoy descorazonado, en el fondo soy un niño. Con ansias de dinero y poder, poro un niño. Cruel como un niño pero con un gran corazón.

Estamos a Martes. El hecho de que Sábado mis compañeros tengan la iniciación en la logia me preocupa. Y mucho. Tenemos grandes inquietudes sobre el hecho de que seguramente la misma logia sea la responsable de la desaparición de muchos de sus miembros. ¿Acaso nadie está preocupado de que en ese rito de iniciación tengan que ir con los ojos vendados? Si me he echado para atrás con eso de la logia, no es por miedo, es por el hecho de ser en contra de mi religión.

Y hablando de eso, he tenido unos sentimientos contradictorios respeto a Gargamel. No me cae mal, pero he notado un comportamiento raro. ¿es acaso el un hereje? ¿cómo se atreve a afirmar tales cosas? Nadie en su sano juicio afirmaría que Dios le ha bendecido por su adicción a las anfetaminas. Eso representa el mal. Pasando revista a los pecados capitales, todos ellos, sin excepción se podrían aplicar a las adicciones a las drogas. Es verdad que recibo de vez encuando beneficios económicos de alijos que llegan al puerto, pero quien se los toman son desconocidos, gente a la que no conozco y a la que no deberé nunca poner mi vida en sus manos. Me pregunto a menudo si es bueno tener tanta confianza íntima con Gargamel

Mi creencia en Dios empieza a crecer estrepitosamente. Y en los explosivos inversamente. Conseguí una buena cantidad de explosivos. Técnicamente pefecta para hacer rebentar un automovil y cualquier cosa que se encontrara a sus alrededores. Es cierto que un abogado no debería saber de explosivos, y qué imprudente ha sido Raul en llevarlos dentro de uno de los coches de madame White, o como se llame. El caso es que en un pequeño bache en la carretera, por la inestabilidad de la dinamita, todo reventó, y milagrosamente Raúl, que iba en el coche salió ileso. Espero que los próximos explosivos sean de más calidad.

Dios, gracias por mantener a Raul en vida. ¿Quien amañaría ciertos contratos y negocios si el desapareciera?

 

nota del autor: el relato aquí contenido es obra de ficción así como el personaje de Ruggerio Aqua y no está basado en sentimientos ni voluntades reales. El autor no comparte para nada los gustos y desviaciones del personaje ficticio Ruggerio Aqua ni defiende sus posturas eximiéndose de toda responsabilidad.

Confesiones Religiosas de un Inmigrante de Sicilia

Dios, espero que escuches esta noche mis oraciones.

Sabes que he pecado, que no soy una buena persona, pero nunca te he faltado al respeto. Mi juventud fue movida, hice daño, pero siempre creí en ti. Acudía a ti en momentos de necesidad, en momentos de flojeza y fuiste tu, Dios, quien me dio la fuerza para triunfar aquí en América.

La vida ha encallecido mis sentimientos y no son pocos los rencores que siento hacia otras personas, hacia hombres y adultos. Yo soy el monstruo del que hablaba Nietsche, el adulto que ha perdido la inocencia.

Pero no, Dios, esta vez no quiero hablar de mis pecados, sino de algo que he estado a punto de hacer y mi fe en ti me ha mantenido al Margen.

El caso es que metido en los negocios en los que estoy metido, a menude surgen oportunidades, algunas más opacas que otras para enriquecerme.

En un principio parecía que iba bien con la gente de la orden. Oportunidades de negocio, contactos comerciales, cadena de favores, buena posición y reputación social, (algo que evidentemente fuera de ciertos círculos no tengo para nada) y la posibilidad de augmentar mis ingresos sustancialmente.

Pero cual ha sido mi sorpresa al descubrir que esto de la orden no sólo es un club social, sino que para entrar ha ella hay que realizar un rito de iniciación. ¡un rito! ¿Acaso esto  no es un club social? Empieza a oler a secta, a religión, y no quiero faltarte al respeto dios.

Fui bautizado católica, apostólica y cristianamente. Sé que para los objetivos que estamos persiguiendo sería muy interesante formar parte de ese selecto club – o secta- pero eso no sería acaso herejía? Me he negado a ello. Persistiré en mis creencias, persistiré en creer que tu y las oraciones que te dedico son la mejor ayuda a una vida tan pecaminosa y ajetreada que llevo. Pero la herejía es otra cosa. Y por ahí, Dios, no pienso pasar.

Cuando he visto lo que se nos ofrecía, he declinado con pulcritud. Me ha parecido muy extraño el hecho de que en un club social, en teoría, secreto como este, se nos dé a escoger entre nuestras creencias religiosas y formar parte de ellos.

Y hay algo más. El segundo piso de ese edificio donde se celebró la reunión informal pero extraordinaria. (las mujeres en contra de sus principios fueron aceptadas) hay algo. No estoy pensando en entrar en la casa y asaltarlo, pero nuestros compañeros deberían investigar lo que ahí se encuentra. Supongo que documentos, pruebas de la gente desaparecida o de sus ritos.

Son herejes, y con ello ya merecen todo mi desprecio. Y no es que quiera iniciar una cruzada por ser de otra religión. En mi vida he conocido a muchos individuos de otras religiones e incluso me parece divino ciertos rasgos en los niños musulmanes o judíos, pero nunca me había sentido rechazado de esta manera por querer mantener mis creencias catolicas, apostólicas y romanas.

 

nota del autor: el relato aquí contenido es obra de ficción así como el personaje de Ruggerio Aqua y no está basado en sentimientos ni voluntades reales. El autor no comparte para nada los gustos y desviaciones del personaje ficticio Ruggerio Aqua ni defiende sus posturas eximiéndose de toda responsabilidad.